Es un chico majete, un poco loco, se le van las cabras a menudo, pero tiene tal magnetismo que hace que yo me vaya a buscarlas inmediatamente. Le pierden las chuches y yo por verle feliz con esa tontería, soy capaz de cumplir sus deseos. Alguien que hace que me ponga nervioso cuando me mira y que se sabe mis latiguillos, las frases que repito constantemente ("ea..."), alguien que le gusta mi coche más que a mi, que ya es decir y que pone "apo" en la carrocería y ni siquiera la lluvia es capaz de borrarla.
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