Zúhmántico: Se dice de aquella persona, ser o cosa enamorada de la vida, capaz de transformar momentos y situaciones vividas en simples y exiguas palabras y con la habilidad de ver el doble sentido de toda frase.

Refrescante, lúcido, sorprendente, apañado, caracolizante, reflexivo, apasionado, contemplativo, pausado, frenético, colifloresco... mi mundo y yo.

Autor: Zúh Malheur Bonheur.

Un ser bípedo, gracioso, crítico, osado, amoroso cuando se deja, con un montón de cosas por decir y con un contenido sentido de la austeridad verbal.


Mostrando entradas con la etiqueta Anual. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Anual. Mostrar todas las entradas

6 may 2023

2018 - 2022

¿Mi época adulta? No sabría decirte, a medida que me iba haciendo más y más mayor se me iba diluyendo el concepto de la adultez. Una relación estable, unas amistades que poco a poco se iban distanciando, casando o teniendo hijos, un mundo que gira demasiado rápido y no te da oportunidad para parar u poco y beber un vasito de agua.

En 2018 me fui a Sanlúcar de Barrameda tras volver de viaje a Ámsterdam (no, no fumé nada), bueno, nos fuimos, a trabajar en Doñana y cambiar radicalmente nuestra rutina diaria. Fue una experiencia dura, pero me enseñó mucho, aunque no la volvería a repetir, mi cuerpo no estaba hecho para aguantar ciertas personas. Para el cansancio físico sí, para el mental no. Ese mismo año creé una comunidad virtual de amigos porque las amistades de la vida real me resultaban complicadas y sabía que había personas por ahí que agradecerían un huequito digital donde poder socializar un poco.

El año 2019 vino como una continuación directa del anterior (evidentemente, ¿no?). Dejamos el trabajo en Doñana en plena temporada alta y comencé a trabajar, por fin, como profesor de inglés en una academia. Fue un año de reajustar todo lo perdido y de darle vueltas a muchas tuercas, pero de momento la cosa fluía bien. Volver a casa de mis padres tras haber sido un ser totalmente independiente fue lo peor de ese año, pero sabía que iba a ser temporal, o eso creía...

La pandemia de 2020 me golpeó duro. Me aisló de todo, me dejó vulnerable donde no quería estar y convirtió mi rutina en una espiral monocromática. Mi vida consistió en preparar clases online, darlas, sufrir muchas caídas de internet, terminar, volver a casa, regar las plantas en Animal Crossing y volver a repetir. Ese mismo año, tras el verano, volví a mudarme y tener casa propia, todo un respiro.

2021 y 2022 fueron dos años llenos de sorpresas buenas y malas por partes iguales. Dos años en los que comencé a descubrirme a mí mismo, a quitarme las máscaras que se me habían atorado en la piel y a ver la vida desde una posición fija; tumbado desde la cama mientras unos brazos invisibles me han impedido, hasta día de hoy, poder levantarme y... vivir.

2011

El año antes de comenzar la aventura de este blog fue como un edificio en ruinas. Me convertí en escombros de piedras buscando la manera de recomponerse. Tenía el corazón roto, pero también el alma y las ganas de seguir siendo la persona que me había tocado. Necesitaba una vía de escape, necesitaba plasmar todo ese sufrimiento de alguna forma. Así nació 'El planeta huérfano'. Un proyecto de miniserie que nunca logré llevar a cabo pero que sirvió como precedente para separar todo lo que había vivido hasta entonces y todo lo que me quedaba por vivir en dos mitades y continuar con mi vida con una herida descosida.

2007 - 2010

Educación secundaria obligatoria. O lo que es lo mismo... el infierno dentro del infierno. Sobreviví, pero también vi muchas vidas desperdiciadas pasando por mi lado. Hice algún que otro amigo y amiga, sí, algunos más duraderos que los del colegio, pero para mí era una mitad de la ruleta de la tortura. La otra mitad era mi casa, pero como dije en el anterior texto, solo a veces. También hubo profesores que me marcaron, y que a día de hoy sigo

Durante esta etapa afiancé mi amor por la música, especialmente por el rock y el metal, dos géneros que me acompañaron de la manita durante mi transformación hacia una persona adulta. También comencé a amar la fotografía, aunque esto vendría un poco más adelante. Mi mejor amigo era David, un chico que vino de Portugal a España y venía a mi casa la misma cantidad de veces que yo a la suya, gracias a ese equilibrio seguimos siendo mejores amigos hoy en día.

Creedme, fue una etapa dura y en ocasiones ridícula, así que ello combinado con mi aparente y creciente amnesia, forman el cóctel ideal llamado 'voy a dejar de escribir sobre estos años'.

2002 - 2006

Estos años corresponden a mi etapa escolar en el colegio Atlántida, al cual fui tras mudarme por segunda vez. A continuación presenciaremos un batiburrillo de anécdotas y descripciones de cosas que solían gustarme y hacer durante esos años.

Algo que recuerdo muy bien es que durante mi primer año en este colegio, tercero de primaria, empecé a dar por primera vez inglés en clase. Yo ya sabía bastantes cosas porque había jugado a juegos y leído muchas cosas en inglés, pero académicamente era la primera vez. Al principio ciertos alumnos me llevaban ventaja, pero poco a poco logré ser el que más destacaba en esta asignatura durante todos los años próximos. Hice amigos en el colegio, sí, algunos me invitaban a su casa en otoño y se me metían en su piscina sucia para salir de ella lleno de arañas por todo el cuerpo, otros me invitaban constantemente a su casa pero nunca querían venir a la mía, otras me invitaban rutinariamente a su casa para criticar a otros niños. En resumen, me invitaban a muchas casas. Perdí prácticamente el contacto de todos los amigos que hice en el colegio. Hubo profesores que me marcaron, y alguno que otro para mal. El de inglés me motivó a emprender mi camino hacia la enseñanza y endulzó mi amor por la música. El de matemáticas se sentaba en mi pupitre con su culo gordo y me perturbaba un poco. Uno de mis tutores fue profesor de mi padre. La de música tenía un nombre formado con dos notas musicales. Y... bueno, hubo más, un profesor vampiro, un enano y un sugar daddy. Ya... por aquel entonces aún no conocía esta expresión, pero las dudas que me generaban este hombre sí eran reales a mi temprana edad. Uno de los compañeros de clase que me invitaba a su casa, se rompió una pierna durante un curso y apenas salí al recreo ese año para quedarme con él. Solía juntarme con los malotes sin ser yo nada de eso. O sí... pero nadie se daba cuenta.

Fuera del colegio mi mundo era divertido, a veces. La vida en mi casa era un infierno, pero solo a veces. Solía evadirme bastante jugando, escuchando música, dibujando... o saliendo con amigos. Sí, tuve amigos variados y de todos los tipos durante estos años. Amigos con los que jugué a las canicas, otros con los que jugué a videojuegos, principalmente Pokémon y otras amigas con las que robaba chucherías. La vida daba muchas vueltas y yo era un pez que se mareaba muy rápido. Otro de mis amigos fue Pongo, un caniche que adoptamos tras un encuentro fortuito. Era bastante mezquino y una vez me mordió y me dejó una cicatriz que aún a día de hoy sigo teniendo, el mejor tatuaje de todos. Mi nueva casa también era mi amiga, grande, espaciosa, con patio trasero lo suficientemente espacioso para meter una piscina... un paraíso para un niño de aquella edad. No estaba preparado para cambios bruscos, ¿y qué sucedió? Pues que llegó la hora de abandonar el colegio y poner un pie en el instituto. Que alguien me de una biodramina.

12 mar 2023

2001

Hubo odiseas en el espacio que me rodeaba. Este año fui al cine por primera vez en mi vida (realmente fui antes, pero esta fue vez más temprana que yo recuerde). La película era Shrek, y recuerdo ir con mi padre y un chico repetidor de clase bastante gamberro, al cual tuvimos que ir a recoger en coche y me sorprendí de lo conflictivo que se veía el barrio. No recuerdo el nombre de este chico. Aunque sí recuerdo que en el suelo, mientras esperaba en la calle a que bajase, me encontré un juego pirata de ps1 de Asterix y Obelix que funcionaba a la perfección a pesar de que estaba pintado con rotulador negro y sucio por todas partes. No sé dónde lo guarde mientras estuve en el cine.

Dentro de casa no había mucho cambio, solía jugar con mi amiga Estefanía, sobre todo a los Pokémon. Me aislaba jugando a videojuegos y jamás me aburría solo. En el colegio empezaba a no sentirme bien. Siempre tuve problemas desde pequeño con mi propensión a las arcadas por culpa de mi campanilla gigante. Eso, sumado a que era incapaz de desayunar por las mañanas... pues os podéis hacer una idea de mi rutina diaria todas las mañanas. Aunque el recuerdo más claro que tengo de este año es ver la noticia del 11-S por la noche con mi madre en el salón mientras cenábamos un sándwich de pollo y yo jugaba con la lámpara-teléfono.

Mis padres tenían planes de mudarse de casa, yo empezaba a no estar cómodo con ciertas personas del barrio y el piso se nos quedaba pequeño. Así que soñaba constantemente con vivir en una casa más espacio y tranquila. Pero para ello tenía que esperar hasta el 2002.

Estos textos están siendo más cortos, sí, pero porque mi memoria no es la misma que la de hace unos años. No sé si es algo normal o debería empezar a preocuparme. No lo sé, pero gracias a esto ya he escrito cuatro párrafos sobre este año.

18 feb 2020

2000

Crash Bandicoot 3 y Spyro 2. Sí, jugué a muchos juegos de Playstation 1 durante mi infancia, pero esos fueron los dos primeros. Ya había experimentado previamente la sensación de jugar con una consola en casa de algunos familiares, pero tener una consola en tu propia habitación, eso era otro nivel. Recuerdo que estaba perfectamente localizada frente a mi cama, sobre el escritorio, por lo que podía jugar tumbado sin ningún tipo de problema muscular. No dejaba de soñar.

Ese año comencé la educación primaria. No fue un año muy agradable, solía tener nauseas por la mañana casi todos los días, problemas anatómicos durante mi proceso de fabricación. Apenas había compañeros de clase a los que pudiese considerar amigos, aunque esto ha sido algo recurrente durante toda mi vida escolar. Los profesores dejaron de ser tan agradables como solían serlo durante preescolar. En resumidas cuentas, tengo muchos recuerdos pero apenas recuerdos buenos de mi etapa escolar temprana. Odiaba bastante ese colegio, siempre me dio la sensación de estar prisionero en una cárcel.

No me terminaba de acostumbrar a la presencia de un ser más pequeño que yo en la casa, pero poco a poco iba asimilándolo. Recuerdo la soledad de aquellos años tras el nacimiento de mi hermana, aunque imagino que es algo habitual. Creo que fue a partir de aquí cuando empecé a socializar con ciertos niños y niñas de mi bloque y barriada. Tengo especial recuerdo de una amiga con la que me pasaba las tardes y tardes jugando a tonterías varias, aunque compartíamos una afición en común; Pokémon. Ambos soñábamos con convertirnos en Maestros Pokémon. Se llamaba Estefanía y creo que era un poco más mayor que yo, aunque quizá simplemente fuese muy alta y eso me diese la sensación de que me sacaba. También recuerdo a Adalay, el hijo adoptivo de mi vecina de enfrente. Poco más. Quizá no vuelva a hablar más de Estefanía, a pesar de que fue una gran amiga de mi infancia, pero la cosa es que años después (sí, vamos a hablar del futuro, pero es más relevante ahora que luego), tras volvernos a mudar a otra cosa, me encontré con Estefanía y su madre en el médico y actuó como si nunca nos hubiésemos conocido o jugado nunca. Eso me tocó bastante la fibra sensible y desde ese momento me di cuenta de que no todo el mundo valora de igual modo las amistades.

Ya comenzaba a centrarme en mis diversas y múltiples aficiones de manera más concienzuda y a partir de aquí fue cuando comencé a encerrarme en mi habitación durante horas y horas para desarrollar mi creatividad de infinitas maneras. así que la mayoría de recuerdos que pueda tener sobre este año giran entorno a ello. Las actividades creativas que realizaba durante el día perduraban durante la noche. Siempre me iba a dormir con algún peluche o juguete, de hecho lo hice durante bastantes años, y lo seguiría haciendo si no diesen tanto calor. El caso es que al dormir siempre me imaginaba historias con esos peluches con los que dormía, historias que continuaba noche tras noche como si fuese una serie televisiva. De vez en cuando es una actividad que sigo realizando hoy en día bien para ejercitar la mente, para buscar la inspiración o para poder conciliar el sueño mejor.

Bueno, agarraos, que en 2001 vienen curvas y una odisea en el espacio.

31 oct 2018

1999

En 1999 todo cambió. Pasé de ser el niño más fotografiado del mundo a ser simplemente el hermano mayor. Sí, nada más comenzar el año, la cigüeña vino volando con vuelo apresurado para dejarnos su mayor regalo. Recuerdo que fui al hospital a recoger a mi madre el día que le dieron el alta, y nos fuimos a casa, los cuatro. ¡Cuatro!

El año anterior mi madre lo pasó prácticamente embarazada, ya que dio a luz en enero de este año, pero apenas recuerdo su barriga hinchada, pero estoy seguro de que le hice millones de preguntas al respecto. Creo que no fui el único que sufría de náuseas reiteradas. No sé si fue el nacimiento de mi hermana o mis supuestos celos hacia ella por la falta de atención, pero por lo visto, comencé a comportarme de manera inapropiada en el colegio. Es más, al parecer la profesora tuvo que llamar a mi casa en numerosas ocasiones para advertir sobre mi comportamiento. Dejémoslo ahí, eran rachas. Es más, por lo visto también empecé a comportarme como un grano en el culo en casa. Siempre que veía que le prestaban atención a mi hermana, yo pedía cosas, sobre todo un yogur de la nevera o que me pusiesen una película en el VHS, con la atención de ocupar el foco de atención durante un breve periodo de tiempo. Todo en vano, el pequeño bebé siempre estaba en el spotlight. Un día, por lo visto, estábamos los tres en la cama, y mi madre tuvo que ir al cuarto de baño un segundo para coger algo. Cuando volvió, la niña estaba en el suelo llorando. Lo prometo, se tiró ella sola, yo no tuve nada que ver en ese accidente. Es más, seguro que lo hizo queriendo para echarme todas las culpas. Malvada. Mi madre no trabajaba por entonces, se dedicaba íntegramente al cuidado de sus hijos. Si ya cuidar de uno podía resultarle tedioso (a pesar de que yo era un angelito), ¿cuidar de dos? Puff... no creo que fuese una tarea fácil.

Recuerdo que uno de mis juguetes favoritos por aquel entonces era una figura de Buzz Lightyear que me regalaron, no sé exactamente cuándo. También me regalaron al Sheriff Woody, pero ese no me gustaba tanto, no emitía tantos sonidos como el primero. Comía en casa de mi abuela muchas veces, y era ella quien me llevaba al colegio, para no tener que sacar a mi hermana de la cama. Lo bueno es que al ser ella quien me recogía al salir, solía llevarme al kiosko a comprar chuches y gusanitos. Ese mismo año murió mi bisabuelo, Perla, el 19 de marzo. Me caía bien, y por lo visto me quería mucho. Pero sufría de alzheimer, y me daba pellizcos, y le decía a la gente que olía mal. Solía comer arroz con tomate con él. Tengo fotos con él, quedarán para el recuerdo. Solía decir que estaba orgulloso de su bisnieto. También me quería mucho mi bisabuela, e iba prácticamente todas las tardes a su casa a jugar en el patio... solo, o con algún gato que tuviese. Con mi imaginación era suficiente. No tenía muchos amigos (ninguno) aún, pero por lo visto solía ir a casa de una niña llamada Luisa, vivía en el piso de abajo. Aunque volvía enseguida. No me caía bien. Cerraba su cuarto cada vez que yo entraba en su casa. Y no me dejaba tocar nada. En realidad no era mi amiga, pero a veces... me aburría. Solía ir mucho a Sancti Petri, a comer y a jugar, a veces con los amigos de San Fernando, otras con una mujer llamada Mari y su hija. Me gustaba Sancti Petri por mi fascinación por los barcos antiguos. Había un desguace de barcos en la parte trasera de uno de los bares y me encantaba jugar allí, aunque este lugar cobró más protagonismo algo más tarde en mi vida. Ya os lo contaré cuando llegue el momento.

Para terminar solo quiero decir que en las navidades de ese mismo año, si mis cálculos no fallan, conocí a la que sería mi fiel y más adorada amiga hasta el día de hoy... mi querida Playstation.

28 dic 2017

2017: ¿Otra vez la misma ñoñería de todos los años?

Pues no, este año ya no toca. Bueno, por lo menos aquí. Quizá encontréis algo nuevo en mi cuenta de Instagram (zuhmalheur). Y sí, es otra ñoñería, pero una vez al año no hace daño. Toma pareado que me he marcado.

28 dic 2016

2016: Otra vuelta alrededor del sol

Aún no me creo que hayan pasado 31622400 segundos ya desde la última vez, tampoco me creo que solo tenga cuatro días para remediar este año que ya se acaba. Pero, ¿sabéis qué? Que me da pereza, y tengo mucho sueño. Este año seré más escueto, y eso no significa que esté menos agradecido con las personas que voy a mencionar aquí, todo lo contrario, diría que ahora aprecio más a aquellos que tengo cerca más que nunca, así que por eso mismo no necesito extenderme demasiado para demostrar lo valiosa que es nuestra unión.

Es necesario decir también, o más bien, agradecer, el hecho de que aún siga vivo, no porque me haya convertido de pronto es un ser que derroche optimismo o un ser agradecido con la vida, sino porque he tenido a la muerte rozándome la punta de la nariz en más de una ocasión y con el año tan lúcido en defunciones que llevamos, mejor que no diga nada más. Así que... ahí va, mi regalo de cumpleaños:

Sushi: ¡Por favor! ¿¡Cómo podría haber sobrevivido yo a este año sin mi amado sushi!? ¿¡Estamos locos o qué!? Siempre habrá un huequito en mi corazón, y en mi estómago, para otro sushi más.


Boli y Antonia: Los pongo juntos solamente porque me gusta mucho la foto, no por otra cosa. Bueno... sí, lo confieso, solamente porque han sido mis dos seres vivos favoritos durante este año, pero nada más, ¿eh? No se vayan a pensar que los quiero como la trucha al sushi (uy, creo que así no era, creo que estoy un poco obsesionado con las truchas, ¿no?). Bueno, la verdad es que sí, pero ya está, que como siga no paro. ¡Ah! ¡Y de Antonio tampoco me olvido, ni de sus orejas, por supuesto!


Alfonso: ¡Uy, que he puesto una foto de mi profe favorito! ¡Pues que se joa, que ya no me da clases y no puede hacerme ni suspenderme nada! Desafortunadamente, ya que daría lo que fuese por volver a sentarme en un pupitre frente a él. Pero estoy contento, ya que de todas las cosas que me enseñó, yo me he quedado con lo más valioso; su amistad.


Eu: Con todas las veces que nos hemos visto este año, sería pecado no ponerte aquí. Seguro que si te lo digo en latín, te gustará más: Amicitiae nostrae memoriam spero sempiternam fore. Aún tenemos pendiente la apertura del fuckroof, no lo olvides. 


Guyz: No os imagináis la alegría que me dio encontrar por fin una foto en la que salgamos todos. O casi todos, que también quiero mucho a vuestros novios y a la parejita country Joe & Kerry. Alegría pero a la vez tristeza ya que este año fue mi último como universitario y el último que pudimos disfrutar de nuestros ratos en la cafetería, en clase con nuestras chupifilologochorradas y de nuestras quedadas al estilo reencuentro de Gran Hermano en las que básicamente seguimos hablando de pedanteríos filológicos. Chicos, conservemos estos lazos que nos unen, va para todos. 



Stella: Tú y yo rompiendo los muros que nos ponga la vida hasta el infinito y más allá, obvio. Y recuerda... It wasn't me.



David: Siempre es genial volver a encontrarte con tu mejor amigo de la infancia, ¿verdad? Ya sea por cable link, wi-fi, tostándonos en la playa o provocando accidentes en los coches de choque, ¿o no?



Juana: ¡Hey! She is definitely my very favourite pupil I ever had. And there she is, hanging on and striving for improving her English skills. Venga, y un poquito de español, para no perder las costumbres de nuestros paseos. A seguir esforzándose y dándole duro al idioma, que el éxito nunca nace de la nada.



Dennis y Jacke: Esto es más bien un comunicado a aquellas personas por las que he tenido que recorrer kilómetros y kilómetros. Siempre habrá una ligera brisa que conecte el mediterráneo con el atlántico, y ahí estaremos nosotros para dejarnos llevar por el viento.



Mis alumnos del TRESS: Lo sé, no me gustan los niños, pero de vez en cuando se les echa un poquitín de menos. ¡Y oye, que seguro que ellos a mí también!




Ojos azules: Este minino se enamoró de mí una mañana que nos quedamos solos al sol. Parecía fascinado por ver a un ser de ojos verdes tan peludo y barbudo. A decir verdad, fue imposible no enamorarse de los felinos con los que conviví en la felicidad. Y a los que ya no están con nosotros, tanto gatitos como erizos, siempre estarán correteando y rodando ovillos de lana en nuestros corazones.


Los dos patitos: Sí, es un chiste fácil para daros una pista de los años que cumplo, pero realmente va dedicado a los momentos de relax en la piscina, muy necesarios. Apuntarme a ella entraría dentro del top de las mejores decisiones que he tomado en mi vida.



Y no, no voy a extenderme más, seres errantes, que no veas cómo huele a tomate aquí, cari. Pasad buen año venidero. Ea, hasta otra.

28 dic 2015

2015: ¿Y si toda mi existencia ha sido una inocentada?

Ya sé que estoy un poco mayor para estas cosas y cada año me va pegando menos, pero oye, nunca se es demasiado mayor para volver a ser un niño. 2015 ha sido un año muy fugaz, tanto, que apenas lo estaba saboreando cuando ya está aquí el siguiente. ¿Queréis saber los sabores que han compuesto este manjar de año? Pues aquí los tenéis:

• Antonia: Esto es amor incondicional del bueno. Estoy seguro de que Pongo, allá donde esté, estará contento de ver que me ha dejado en buenas manos, bueno, mejor dicho, en buenas patas. Esta señorita peluda de aquí cura cualquier tristeza o pena con un solo lametazo, o dos, o tres... o cuatro, bueno, es cariñosa, sí, pero un poco pesada también. Aun así se le quiere con locura y ya nos ha conquistado a todos, sobre todo a mis piececitos, ya que es experta en mantenerlos calientes durante el invierno. Bueno, ya no le escribo nada más que los perros no saben leer, o eso nos hacen creer...


• Boli: Cuanto más dice una mirada, más difícil es expresarla en palabras. Y eso lo que me va pasando cada año contigo. Este en especial no podemos quejarnos, ¿no? Me lo he pasado como un crío, haciendo el chorra o cualquier cosa que nos haya apetecido en cada momento. Estoy aprendiendo a disfrutar de un viaje en el que no me importa en absoluto el destino ni cuándo llegaré a él, y cosas como esta son con las que uno se queda. Ahora a comernos el 2016, y todos los risketos que vengan, ¿no? ¡Ah! Eso me recuerda a que gracias a este señor (o por su culpa...) he visto más películas en este año que en los diez anteriores juntos, si es que... tó lo malo se pega. Y ná, que te quiero.


• Alux: Hello, it's me... so deep, pls, whachu'doing, bru? Uff, qué pena... it's enough, puta gorda. ¿Os imagináis que no coloco a este señor aquí con lo que ha hecho conmigo? Os preguntaréis; ¿qué ha hecho contigo, Zúh? Pues no os lo diré... gilipollas. Que nooo, os cuento; sin Alux, a pesar de ser un Anakin de la vida y un iambic phoney, las tediosas y aburridas clases de Filología (que no son pocas) que tuve y sigo teniendo serían eso, tediosas y aburridas clases. Yo necesito a alguien que entienda o por lo menos acepte mi humor absurdo e incomprendido, y creo que aquí lo tengo. Creo que he llegado a desarrollar bíceps y tríceps en la mandíbula de lo que nos hemos reído en clase. Y lo sigo repitiendo, que eres la razón por la que madrugo cada día, ¿quieres casarte conmigo? Ya deberías saberlo...


• Sukyllo: Ya era hora de dedicarte unas líneas exclusivas, aunque en mal momento, que ahora nos ponemos todos sensiblones y se magnifican las cosas. Recuerdo perfectamente el día que empecé a merodear por la Zona Safari, sin rumbo y sin safari balls, cubierto de barro y gritando a los cuatro vientos que mi tipo favorito era el veneno... normal que no se acercara nadie, hasta que se aproximó un cazabichos con su Infernape dopado (creo que sabía hasta surf) a rescatarme del lado oscuro y pedirme de rodillas y bajo felaciones, que me uniese a los n00bs de su clan. Yo, tras pensármelo durante ocho ociosos segundos, acepté, con la condición de que tuviese camerino propio y una mazorca roída. Desde entonces el clan fue a peor y comenzó a romperse lentamente, cosa de la que estoy muy orgulloso. Han pasado años y años y nuestra amistad sigue igual de sólida que la roca y el acero, con sus momentos dulces de hada, pasional como el fuego y dejándose fluir con el paso del tiempo como el agua y el viento. Brindo por nuestra amistad con un Max. Repel y que dure muuucho más. ¡Ah! Y dile a Jacke que si se vuelve tan pesada como tú, quizá le dedique unas palabritas también á ella.


• Stella: Mi pequeña Esmayer ya tiene coche, es universitaria y regala zapatos caros. Recuerdo cuando aún podía cogerla en brazos y le daba el biberón... ehm... ¡Feliz Navidad! Y nada, espero que quede gasolina suficiente para poder llevar nuestras locuras (gilipolleces) a muchos lugares recónditos y que el reggaeton nos acompañe. What do you mean?


• Momo y Lara: Tras pasar la tormenta vino la calma y conseguimos llevarnos bien. Ya tengo asumido que vaya donde vaya siempre voy a acabar viviendo con una sanluqueña, o dos, o dos y un gato. Poco a poco fuimos descubriendo que teníamos más cosas en común de las que creíamos; las frikadas de mierda, los gatos y sus vídeos, el pene de Momo, la tarta de manzana, los golpes fálicos en la barbilla, las peleas entre vecinos y... ay, Maillo. ¿Y qué decir de Momo? Su presencia no era muy notoria (solamente sabía dormir y chuparse los huevos), pero cuando se iba dejaba un vacío muy grande. Hace poco nos volvimos a ver tras muchos meses y aún se acuerda de mí. Qué alegría.


• Pau: ¡Estudia! ¡Dibuja! ¡Deja de meterte el pincel en la boca! ¡Depílate el sobaco! Bueno, venga, sigue alimentando a la artista que llevas dentro con esfuerzo y ganas y quizá algún día llegues a recoger los frutos de ello. A tu ritmo. Ah, y gracias a mamá y a papá también, por aguantarte digo.


• Aquellos maravillosos años de universitario: Mi último año de carrera... se me queda un sabor agridulce al decir esto, puesto que quiero y no quiero acabar, así que no me voy a enrollar porque aún quedan meses que disfrutar y sufrir y ya habrá tiempo para ponerse melancólico. No sé cómo empezar, así que empezaré por Marta, por ser la primera que veo siempre al llegar y porque... bueno, ya todos sabemos lo maravilloso que fue el año en que vivimos juntos y lo bien que lo hemos pasado en este también, aunque separados, claro. Voy a seguir con Ro, con quien ya hice las paces y me debe una visita que aún sigo esperando, aunque como siga comportándose mal conmigo no tendré reparo en utilizar mi salero. Sigo con Alfonso, no diré mucho puesto que todo el que me haya oído hablar de él sabrá perfectamente qué podría poner aquí. Más profesores como él por favor, solamente digo eso. Lau debería venir más a Pragmática y dejarse de tanto Beyoncé, lo mismo le digo a Pau, que se deje ver un poco el pelo y a Adri... bueno, todos queremos a Adri. Y no, no voy a olvidar a mis compañeros chupifilólogos de siempre, esos que han aparecido aquí desde mi primer año, que son Irenne, Jose, Zoe y sus caricias en el brazo, Nao y Suzu, entre otros. Disculpad mi memoria a corto plazo, aunque no estaría de más que os acordéis vosotros de mí de vez en cuando. En fin, chicos, que ya queda poco.


• Cai: Aviso que aquí están incluidas todas esas personas a las que de una forma u otra me ha unido Cádiz y sus alrededores, desde mi querida esposa, pasando por el irlandés errante, el francés-cordobés, los chicos indiscretos y un largo (en realidad bastante corto) etcétera. Os regalo a todos un GRACIAS bien grande de los pies a La Caleta.


• Adri: Hey Adri! Why do I have to break the mood and write in English to ya? Com' on rrrrRed an'learn Spanish already! Voy a escribirle esta frase en español para que tenga que usar el traductor y perder su tiempo al darse cuenta de que realmente no estoy diciendo nada. Hehe, love you. Please get back or wait for me there in Pécs, I reeedy miss you. Szeretlek!


• Personajes variopintos: Para que digan que el teatro y las naranjas de Palma no unen a las personas. Desde aquí les mando mucha mierda no solamente a los portocarreros de la foto, no, los he puesto ahí porque salen todos muy bellos, sino a toda aquellas personas diversas que he tenido el placer de conocer fugazmente y que de alguna manera u otra, han añadido una gotita de nuevo sabor a mi año. Gente de Palma del Río, de Sevilla, o los personajes varios que nos encontramos en el tour de la piña colada, Conil e incluso de Chiclana y en especial del Cerrillo. Mucha, mucha gente maravillosa. Qué pelota que estoy siendo este año con lo antisocial que yo soy.


• Mis queridos alumnos: Eh, que en el fondo, muy fondo, muy fondo, a mí me gusta dar clases, y en un mes y medio quiera o no me tendré que poner las pilas con mis nuevos pequealumnos. Este último año he dado muchísimas clases, más que en toda mi vida, las necesarias para poder vivir y poder pagar el alquiler y unas lonchas de chopped. Pero claro, todo eso se lo debo en parte a los alumnos que confiaron en mí y aguantaron todas esas cosas extrañas que tuve que enseñarles. Han sido muchos, pero yo me quedo con Migue y Arturo, no por nada en especial, sino que ellos fueron los que realmente me motivaban y me ayudaban a que le encontrase el verdadero gustillo a esto de tener pupilos.


• Aquellos que me llevan y traen: Y para terminar no me voy a olvidar de estas dos mujeres, por favor. Con esto de las nuevas generaciones y la aparición de BlaBlaCar y sus derivados pues me he tenido que montar en muchos coches distintos a lo largo del año, para reducir costes y tal. Pero mis preferidas son por supuesto las hermanas R; María y Vero. ¿Cuál es mi favorita? Aún no lo tengo muy claro, necesito algo más de tiempo para dar mi veredicto. Aunque claro, si me dejan sentarme en el asiento delantero... quizá podamos llegar a un acuerdo.



Eso es todo por este año. Yo me voy ya que se me está empezando a caer una lagrimilla.
¡Felicidades Zúh!

9 jul 2015

1998

Lo seguiré repitiendo hasta llegar a un año que medianamente recuerde; la mayoría de las cosas mencionadas aquí vienen de fuentes externas a mí, ya no era tan pequeño, pero que tire la primera piedra aquel que se acuerde de todo lo que hizo con cuatro años. Bueno... tres, debido a la fecha en que nací, que hacía que siempre, repito, siempre, tuviese un año menos que todos mis compañeros de clase. Y digo clase, porque en algún momento debí ir al colegio, creo yo... pues ese momento ha llegado.

Antes de contar cualquier anécdota (o misanécdota) vivida en el colegio Giner de los Ríos, cabe decir, por muy obvio que sea, que mis habilidades para leer, escribir y hablar estaban completamente pulidas y perfeccionadas. No lo recuerdo del todo bien, pero quizá fuese sorpresa lo que sentí al ver que muchos de esos niños pequeños con olor a brick de zumo de piña y pasta de dientes de fresa que compartían pupitre conmigo presentaban dificultades para articular palabras y sobre todo para escribir, ¿¡qué estaban haciendo esos padres con sus hijos¡? Acaso no tenían un atlas que dejarles, un libro, un papel, ¡un lápiz! O simplemente... un ratito de soledad para que el niño entienda que él mismo es su mayor herramienta de desarrollo y aprendizaje. No, viendo actualmente cómo esos niños han crecido casi diecisiete años después, está claro que no. En ese momento no era consciente de ello, pero tenía ante mis ojos la desastrosa decadencia de la futura juventud del siglo veintiuno. Puesto que recuerdo más cosas de los cursos posteriores que de este, y que tampoco recuerdo mucho, sumado a que hay una entrada dedicada exclusivamente al historial de mi vida académica, lo mejor será no entrar en detalles de momento en este tema y deciros solamente dos elementos claves que veréis en entradas venideras; mi profesora se llamaba María Jesús y mi estómago se revolvía casi todas las mañanas y me conocían por ello, por eso o quizá por alguna otra razón. No hice ningún buen amigo hasta el momento.

Las matemáticas... ah, qué placer por aquel entonces. Le doy las gracias a ese Zúh de tres años y medio que no paraba de fijarse en los números, formas, colores y tamaños de todas las letras y números que veía. Realizar cuentas y resolver problemas era simplemente orgásmico. Aunque más lo era machacarme durante horas y horas la cabeza para poder aplicar de manera útil todos esos números y letras a la vida real. Y oye, lo conseguía. Gracias a ese Zúh soy ahora lo que soy, ¿el qué? ¿no es demasiado obvio? ¡Pues una coliflor!

También tuve mi primer contacto con los videojuegos, aún no mencionaré ninguno en concreto, pero la simple sensación de sujetar un mando con tus manos por primera vez en la vida no puede faltar aquí. Amor eterno a primera partida. Hablando de jugar... no tenía muchos juguetes, me gustaban mucho las cosas que traían los paquetes de patatas o bollicaos, y si eran de Pokémon, mejor que mejor. Tenía un loro que repetía con voz de loro todo lo que le decías, juegos de mesa, soldaditos de juguete, insectos de plástico, páginas amarillas, guías médicas, tazos, cajas de lápices y... muchas tardes de aburrimiento. Todas y cada una de estas cosas, por muy pequeñas y minuciosas que fueran, me ayudaban a crecer y desarrollarme, os lo juro, eh, que yo también marcaba mi altura con un lápiz en la pared y cada vez que lo hacía estaba más alto.

Me encantaba dibujar... a mi manera, claro. No era el dibujo lo que me gustaba en sí, sino el hecho de dibujar, de presionar un lápiz, rotulador o plastidecor sobre cualquier superficie, cualquiera, y de conseguir expresar lo que quería transmitir por muy malo o ridículo que fuese el dibujo. Eso explica bastante la realidad actual y mi discordancia con este arte; no dibujo bien, y dudo que jamás lo haga, no es algo que esté hecho para mí, siempre he sabido que tengo más cabeza que maña o mano para dibujar, pero claro, si pintase con ella todos me mirarían raro, aunque creo que es algo que todo el mundo hace ya, así que qué más da, ¡voy a seguir escribiendo la entrada a cabezazos contra el teclado!

Dejando un poco de lado los temas materiales e intentando acabar ya, puesto que sigo sin recordar nada útil, diré que seguía sin tener amigos que me quisiesen y que pasaba el ochenta por ciento de mi vida en casa de mis abuelos, haciendo carreras por el pasillo con mi amigo imaginario y haciendo los ejercicios de integración de la tercera edad que le mandaban a mi abuela hacer.

El otro veinte por ciento lo pasaba en el piso, que oye... estaba bien, no tardé mucho en adaptarme y la verdad es que eso de tener dos habitaciones para ti solo era una completa gozada, mientras durase...

"¡Mamá!, ¡mamá!, ¿por qué tienes la barriga tan grande?".

Continuará...

28 dic 2014

2014: Y por esto nunca felicito a nadie

Venga, sí, soy un malaje que se olvida de las fechas de cumpleaños de sus seres más queridos, o simplemente no les felicita, o no va a sus cumpleaños, o en el caso de que vaya, suele ser con las manos vacías, sin haberse gastado dinero en un regalo o regalando algo tan simbólico que roza lo ridículo.

Bueno, también es que tengo una razón (excusa) para ello; soy una persona taaaaan humilde que en su propio día de cumpleaños le regala a todas esas personas que se lo han merecido durante el año un pequeño espacio en esta entrada anual, tradición ya de Zúhmánticos cada 28 de diciembre.

A todas esas personas que me han hecho un hueco pequeñito y calentito en sus vidas, por ustedes van mis 20 años recién cumplidos:

• Mi querida esposa: Sí, te he separado del resto del grupo, soy consciente de ello, y te he puesto la primera de la lista, también. Qué mínimo, si has estado presente en toda la plenitud del año, con algunos altibajos y cosas que afortunadamente, ya pasaron, pero siempre ahí. Te seguía sintiendo cerca a pesar de estar al otro lado del charco durante meses, conectados siempre por cartas y correos que a veces tardaban en llegar y otras veces llegaban enseguida. Quiero que sepas que soy muy felis de la familia que tengo, de la hasienda por la que tanto trabajamos y por supuesto, de nuestra bella y adorada hija. Huele a tomate.


• Miguel Áng... Boli: Bueno, este es el tercer año que apareces aquí y ya va siendo hora de llamarte por tu nombre, no por el que aparece en tu DNI. Tiemblo al pensar que no te gustarán estas palabras, pero entiéndeme, para mí son las más difíciles de todas. Difícil también ha sido y está siendo lo nuestro, bueno, prefiero decir que no ha sido fácil, pero el ver que a pesar de todo, los obstáculos que nos entorpecieron ya se quedaron atrás, que cada vez el camino tiene menos piedras y que puedo seguir mirándote a los ojos bizcos sin dejar de ver en ellos a la persona con la que me gustaría continuar de la mano por este sendero tan escarpado llamado vida. Pero bueno, ¿qué podría decir aquí, frente a todos lo que están leyendo esto, que no sepas ya? Más bien es un recordatorio, nunca está de más hacerle recordar a alguien todo el afecto que le tienes, aunque a veces sea demasiado evidente. Ik hou coliflor.


• Loh Intraleichon: Ese grupo de amigos en el que todos todos tienen parejita con la que darse bezitos azí azí menos yo. Me hacen sentir un poco Barney Stinson a pesar de que no ligue nada. Mi grupo de amigos más informal y a la vez formal que tengo. A pesar de estar tres de nosotros en la misma clase, los cuatro solemos pasar periodos de tiempo sin vernos pero buscando siempre un hueco ya que urge la necesidad de contarnos nuestras venturas y desventuras, bajo el olor de un salchipapas siempre. Hemos tenido dos refugios; los dos salones de ambas casas en las que he vivido este año, pero he de decir que frecuentábamos más el anterior, aunque no es bueno perder esa tradición. Marta, esa chica metálica, verde y elefantada que vivió conmigo y ahora debería estar ahorrando y metiendo dinero en una hucha con mi cara para repetirlo cuando se digne a aprobar el curso. Me sentí celoso cuando se hizo novia de Javi, pero cuando descubrí que con él podía hablar mal de ella y sacar sus trapos sucios a relucir, se me pasó. Tenemos una lasaña pendiente, y un helado de menta... ah, no, eso ustedes dos mejor. Lau sigue siendo igual de negra y amorosa que siempre, bueno, ahora la quiero más. Me deja cosas, me da besitos, hacemos trabajos juntos cuando cierta chica nos traiciona y su novio Alberto es muy chachi, aunque tire las mermeladas al suelo, nosotros le queremos. Tenemos un puchero de su mami pendiente, sigo esperando esa invitación. Y el último, Manu Frusciante, debería aprender un poquito más de las otras, ya que ni me presta cosas, ni me da mimos, ni quiere hacer trabajos conmigo, ni nada, pero bueno, en el fondo le quiero. Y tenemos pendiente... ¿un paseo por La Caleta? No, en realidad pega que diga otra comida, uhm... no sé, ¿Linkin Park? #meliao.


• Momo: ¿Qué hubiera hecho yo en mi solitario salón sin él? Tardamos en conectar, ya que solía huir de mí cuando llegó, pero no tardó mucho en adaptarse a la presencia de otro ser peludo en su territorio y usar mi cama como lugar de siesta mientras yo leía. Cada mañana me esperaba frente a mi puerta, era el primero que me daba los buenos días y al último que veía antes de acostarme, ya que cuando me tumbaba en el sofá tras una larga jornada, siempre se acercaba moviendo sigilosamente la cola para colocarse encima mía, aunque fuese en una zona delicada o me clavase todas las uñas, da igual, mientras me diese calor y él estuviese cómodo, lo demás daba igual. Se fue hace un par de semanas y espero que vuelva, era lo único con un mínimo de humanidad que había en el piso, y eso que es un animal. Te echo de menos, vuelve.


• Juan Jesús González Moreno: Iba a poner Indiscreto Teatro, pero no, prefiero una persona que lo englobe todo (y esto no es porque esté gordo, bueno sí). A este señor le debo mucho, gracias a él me lucí sobre un escenario frente a más de un centenar de personas, he conocido mis límites de locura al entrar en escena, he ido al Falla gratis, me ha hecho despejarme y olvidarme de mi vida desastrosa durante muchas tardes y mañanas y me ha brindado el placer de poder conocer a gente maravillosa que ahora mismo está muy latente en mi vida. ¿Qué quiénes son estos seres maravillosos? Pues mira, os resumo, no voy a poder introducir a todos ya que entonces debería crear un blog nuevo exclusivamente para ello, pero os llevo a todos en el corazón y qué leches, estoy harto de veros cada semana, sobre todo a Norman, que no falta nunca, aunque siempre nos abandona para cumplir con su radio. Un té y cena antes de que te marches no vendría mal, Casper. Hay una chica en Tenerife que se olvidó su alma sobre el escenario, irreemplazable Atenea e insustituible directora, Alejandra, estoy siendo este año el doble de jibia sólo para que nadie nos supere nunca. Mis queridos niños; Pablo en su dimensión, Ángel con sus árboles de gabardinas, Laura con sus caseros psicópatas y Álvaro el que se va a Alemania a hacer la mili. Evidentemente, mi preferido es Fabián, el sumiso, ha salido a su papi y es el que va a heredar todos sus juegos de Pokémon. Tampoco me olvido del macho alfa, Carmen, con su hacha y camisa de cuadros, de Jose, persona con la que pasé mucho frío el pasado 23 de noviembre, ni de la que me da besitos rojos en el moflete, Eva, ni por supuesto Bárbara, mi compañera de telenovelas en vivo, palomitas y jarrones de flores aseguradas. Bueno, que sois muchos, tanto los nuevos como los viejos, sois todos geniales a vuestra forma y vamos a darlo todo en Proyecto Indiscreto 2.0. Volviendo al director de Calle Ancha... cuento con él para el prólogo de mi libro sobre gordos, que va a seguir viéndome el pelo quiera o no, que cada insulto mío es que más le quiero, nos veremos en Año Nuevo con mi colita de conejo y que por mucho que lo critique y no me invite al Padel ni a un café, yo siempre he confiado en él y admirado todo su trabajo. Bueno, ya paro, que aunque sea un irascible no veas cómo le gusta que le bailen el agua.


• Luis Valverde: El ser más never y neverizante desde que el never es never, pero never forever. Tío, que nuestras noches frikis aloneando y neverizando eran muy yeah y que nuestras vidas deben ser menos never para poder yeahizar a tope más. Becaria con gluten y efervescente, materna y paterna al mismo tiempo, menstruador y de hoja caduca. Así es él y así nos contamos nuestras neveridades con café y paciencia. Neeeeeever a casa neeeeeever, por Navidad. ¡Ah! También echo de menos a Pancho, por fin un perro que refleja a su manera la personificación de la pereza humana.


• Pau: No ha sido nuestro mejor año, pero es que ya van 15 y no veas, ¿eh? Esto va a ser cortito y breve, no me quiero extender, tu huequito ya lo tienes hecho así que intenta no echarle mucha arena encima, chica urbana pr4h skater. Échale más de comer a Tatú, anda.


• Dennis Sukyllo y Jackeline Martí: La primera vez que os separo de mis amistades virtuales, ya que este verano tuve el gran placer de pasar una espléndida semana con vosotros, de ofreceros una cama, de oleros, tocaros, besaros, sentiros cerca, muy cerca, de... [censurado].
Miki caca oc.


• Stella Lastrum: Lo siento, te voy a llamar así hasta que muramos y nos pongan un muro esmayer contra el que nos choquemos. Repito; vamos a acabar rodeados de gatos, viviendo en un piso con todas las paredes llenas de fotos y dibujos de todos esos amantes a los que les hemos roto y romperemos el corazón. Jamás nos curaremos del síndrome del bebé. Eso sí, sólo te ofreceré esa vida perfecta y gatuna si te dignas a verme y visitarme más. Ah, y dile a tu amiga Churruca, que aún quedan 37 tours de piña colada por hacer, pero supongo que estará demasiado ocupada viendo obras de arte en un museo o cultivando su mente pelirroja.


• Beata Nagy: I'm sorry, Beata, but this is the only sentence I'm gonna write in English, the rest I'll do it in Spanish, there you are a nice challenge for you, it's worth it. Sí, muchas amistades forjadas, muy buenos momentos, profesores y alumnos inolvidables, pero sin ella no hubiéramos podido disfrutar de esos 23 días de ensueño. Ya escribí una entrada dedicada a Witten y creo que Beata es la persona que más se lo merece, me quedé con la espinita de dedicarle un pequeño espacio aquí. Fue mi primer y único viaje y opción a disfrutar de un evento de tanto calibre que probablemente no vuelva a repetir en mi vida, o al menos, no de igual manera. Sin duda, lo mejor del año. Y ahora algo para mis almendritas españolas; leed la primera frase como si fuese Beata la que lo estuviese diciendo, merece la pena.


• Región de Gadir: ¿Por qué pongo la foto de este apuesto señor? Fácil, porque él engloba a todos mis amigos y conocidos de Cádiz, así no tengo la necesidad de poner a nadie más que él. Pero como se va a Irlanda y me abandona, pues cederé a la presión social y los pondré, qué remedio. Mi hogar al fin y al cabo, tengo mucha más vida aquí que en mi pueblo natal. De Puerta Tierra pa' dentro y en la Avenida, ya que cuando quiero ir de una punta a otra sólo tengo que pedirle la bici a François, aunque si nos ponemos a elegir prefiero que nuestros horarios coincidan más veces y no tenga que verlo sólo para pedirle cosas, mal Zúh, mal. No tengo muchos compañeros en clase, y los que tengo sólo me quieren por el sexo, como Jose Scarlet, aunque debo destacar a mis niñas Wheel, con las que hago persuasion, inversion y entramos al Wiki Forum a subir nuestros vídeos homófobos. Aunque sean unas gordas malajes, las quiero. A Jane Austen, autora a la que torturo en cada sueño que tengo. Me gustaría tenerla frente a mí, agarrar uno de sus libros y preguntarle "¿por qué?", y acto seguido, cargar desmedidamente contra su rostro con alguna de sus ediciones de tapa dura. Ro, la que dice "it's enough, it's enough" cuando Alex le echa sal. ¡Y! Cristian y Tigri... su perrita, con quien grabé un vídeo a principios de año que nos lanzó al estrellato, ¿no lo habéis visto? Yo os lo enseño.


• David Brito Silva: Sólo te he visto una vez en todo el año pero es suficiente, ¿no? El tiempo no pasa para nosotros, y de igual manera que el cable link evolucionó a la conexión wireless wifi, no necesitamos un cable para que nuestra amistad no se ablande con la distancia. Aunque bueno, te doy un par de consejos: 1) La próxima vez que vengas a ver a Sara o te invite a su piso a comer fajitas, prohibido no avisar. 2) Avisa también a Vero, que te quiere mucho y la tienes abandonada. En realidad era una excusa para mencionarlas también, qué cosas, ¿eh?


• Aquellos que se pierden en la distancia: Ojalá pudiese conocerlos a todos, pero por algo he puesto la palabra "ojalá" al principio de todo. ¿Os creéis que no me iría a Chile si a ver y conocer a Ale Espinosa? ¿Ni a Málaga a que Alberto Aranda me haga galletas? Estáis equivocados, hasta iría al norte a hacer fotos con el perro de Esteban, volvería a Córdoba para conocer a Jose Romero y quedaría en algún punto misterioso con Guillermo para recorrerme todos los puntos mencionados antes y superar el récord de los 80 días dando la vuelta al mundo. Pero no tengo un genio de la lámpara, debo luchar por lo que quiero, eso supone esfuerzo, y en eso prefiero ir a mi ritmo, despacio y con mi letra, que no es buena, pero es mía.


Y para empezar el próximo año con buen pie...

• Señor Podólogo: Eh, hay que ser agradecidos, que sufrí mucho siendo la coja de Witten. Y no sólo a él, sino a la enfermera que me dio conversación y a las dos personas que pagaron mi operación, ya todos sabemos quiénes son.


Bueno, os dejo, sed felices y aprovechad mis 20 que sólo los tendré una vez, o no.
Me marcho a beber.

27 jul 2014

1997

Casi una copia de 1996, pero con la pilila más grande, más pelo y menos remordimientos. Mi madre ya empezaba a cansarse de que estuviera todo el rato detrás de ella preguntándole. La vida fluyó en el 1997 de manera tranquila, habituándonos los tres a la nueva casa, a los vecinos, al barrio (bastante chungo) y a la vida familiar en sí.

Aunque de familiar, con un hijo como yo... poco que hablar. Aún era muy pequeño, sí, de cómics y cuentos de los hermanos Grimm no salía, pero ya empezaba lentamente a alejarme de mis padres y buscar diversiones y aficiones totalmente ajenas a ellos. Y es que jugar solo era más prioritario y educativo que con mis padres, incluso con amigos, que por aquel entonces no recuerdo si tenía o no, quién los quiere. Y si tenía, o eran de la guardería (yo no iba a la guardería, o no aún, ¿verdad?, a saber, ya leía y escribía, hacia mis necesidades solito y sabía abrir los bricks de zumo, ¿para qué ir a la guardería?) o del bloque, alguna madre que sintiese esa gran necesidad de deshacerse de su pequeño hijo durante unas horas buscándole un amigo cercano que pase de él pero tenga que aguantarlo a la fuerza quizá.

Bueno, antes de ponerme a soltar toda la tormenta de información que tengo sobre mí en ese año, cabe mencionar que hubo nacimientos que me marcarían bastante en un futuro algo lejano. Son muchos, ya que mucha gente del 97 ha interferido en mi vida, y no voy a mencionarlos, sólo voy a decir las fechas que, sintiéndolo mucho, recuerdo; 3 de enero, 1 de abril, 3 de agosto y 24 de agosto.

A ver... que no recuerdo mucho, y mi madre tampoco, que todos estos años fueron como hermanos gemelos para nuestra memoria. Me gustaba ir con poca ropa, no me gustaba el calor ya desde pequeño. Me gustaba mucho leer, sí, pero sentía una gran devoción por las guías telefónicas y los atlas, seguramente lo mencione más de una vez, pero eran dos libros que me volvían locos, y también, que no se me olvide, adoraba pintarrajear los libros o cosas que ya no servían, y añadirles mis cosas e ideas, todas válidas en mi pequeño mundo. No sabéis la de mundos que se pueden sacar de un grano de alpiste, no, jamás lo sabréis, vuestra imaginación es esa cosa que limitáis a la realidad una vez tiráis vuestra infancia a la basura. Yo la cultivé bien durante estos años y aún sigo regándola día a día, digan lo que me digan, la palabra "principios" no se llama así por casualidad. La tortuga... omitiré esta información ya que el suceso importante ocurrió en el año siguiente, digamos que la quería mucho y siempre estuve en deuda con las tortugas y todo animal que no supere el medio kilómetro por hora. Tal y como dije, creo que fue al año siguiente cuando fui a la guardería y solamente estuve un año, no era necesario, de todos modos dedicaré una futura entrada en este blog a ello. Hablando de cosas académicas, ay, los atlas... no me interesaba en absoluto aprender Geografía y países, nada de eso, era demasiado pequeño para ello, eso es para la gente que se cree inteligente solamente por memorizar muchas cosas diversas, a mí me gustaban los dibujos en sí, y las fotografías, las interpretaciones totalmente distintas que yo le daba a todo lo que veía, los reinos que dibujada sobre los continentes, los grandes monstruos que navegaban por los océanos y las distintas sociedades que convivían en una simulada armonía. De todos modos, la Geografía siempre me pareció interesante y... no, no os voy a dar ningún spoiler, sigamos. No recuerdo aún ningún juguete simbólico fuera de mi amado triciclo en el cual llevaba al catre a las titis más buenas y morenas. Los tente, playmobil, soldaditos de juguete y los animales de plástico eran los que más me gustaban. ¡Ah! Y mis cintas VHS y muñecos de Toy Story. En unos años más tarde os contaré mis pelis favoritas, ya que aún las veía sin apenas ninguna visión crítica ni selectiva.

No tenía amigos, yo era mi mejor amigo. Tengo vagos recuerdos de mi bisabuelo Perla coloreando en su casa, la verdad es que poco me acuerdo de él, creo que se encariñó él más de mí que yo de él, era muy mayor y evidentemente no estaba muy bien de la cabeza. Ya conocía a varios perros, los cuales convivían bastante alrededor de mi entorno, así que quizá debería rectificar y decir que estos sí eran mis amigos, pero sólo un poco, ya que no me hacían mucho caso. El que más recuerdo y quizá por esta fecha aún estaba, era Toby, un perro de agua que estaba en casa de mi abuela, bueno, en la azotea, nunca bajaba. Era enorme y tenía pelos hasta en la lengua. Mi padre seguía de trabajo en trabajo, la mayoría relacionados con la hostelería y mi madre aún no había buscado trabajo, pero poco le quedaba, ya que yo empezaba a dejar de ser una molestia en casa, ¡me estaba haciendo mayor!

Y nada más, yo seguía aprendiendo de la vida y nutriéndome de sus más jugosos y variados frutos, perfeccionando mis habilidades y forjando mi ser, aún necesitaba unos años más y algún que otro empujón.

5 ene 2014

1996

Más información ajena y externa, desde los labios de mi madre y fotos antiguas, ya que sólo tenía un año, y en ese momento no tenía constancia que unos 18 años después iba a escribir sobre todo aquello que hacía, que podía haberlo hecho, ya que siempre fui un chico caótico que tenía predicciones y premoniciones.

Fue un año de desarrollo, ya había hablado de mis características y algunas de mis habilidades primarias, pues bien, era hora de ponerlas en práctica. En ese año se podría decir que ya sabía hablar, cantar, bailar, correr y leer perfectamente, ya que con libros y numerosos atlas y guías, después de aprender el abecedario por mi propia cuenta, el siguiente paso era saber relacionar cada palabra y enlazarlas, con la ayuda de mi oído y Barrio Sésamo. La escritura vino algo más tarde, pero también en ese mismo año. Cuando mi padre encontró trabajo de camarero en un hotel de la cadena Iberostar, nos mudamos a un piso de Carabina, un barrio de tercera clase y como aquí dirían, "chungo" y "bajuno", pero el piso era genial, grande y espacioso, ideal para comenzar una nueva vida.

Ese mismo año nacieron dos personas que serían muy importantes e influyentes en mi posterior vida: mi prima paterna Sandra y la hija de uno de los amigos de mis padres de San Fernando, Anabel. Uno de los viajes que recuerdo de ese año fue a Zahara de la Sierra con mis padres y los amigos de San Fernando (eran muchísimos, un gran grupo), del cual hay muchas fotos y al parecer me lo pasé genial, pero desde entonces no he vuelto a ir allí. No asistí a Carnaval ese año pero sí que me vistieron de gitano en feria, menos mal que aún no era consciente de mis actos.

Los muebles de las habitaciones y del salón fueron rescatados de la anterior casa, pero los de la cocina eran nuevos, color salmón, a mí siempre me parecieron feos. Mi cuarto estaba al fondo del pasillo, y los muebles que tenía aún los conservo, los más viejos y deteriorados de todos. Además, justo a la derecha tenía un cuarto de juegos para mí solo, dos habitaciones para un solo niño, todo un sueño americano.

Aún no tenía amigos muy cercanos, ya que era muy pequeño, sé que me llevaba bien con algunos del bloque o del barrio que se llamaban Alex, Paquito y Alexis, además de Luisa, una niña que cerraba su cuarto cada vez que yo iba para que no le quitase sus juguetes, como si me interesasen a mí sus muñecas de mercadillo. Todos los vecinos del bloque estuvieron desde que llegamos nosotros hasta que nos fuimos de allí. Sólo había una casa vacía a la derecha de la que estaba frente a la nuestra, que por añadir información ahí vivía una mujer que se llamaba Rita, recordad el nombre para los años siguientes. Tuve mi primera mascota, que fue una tortuga, de estas que no crecen mucho. Creo que se llamaba Mariana, si mis padres no se acuerdan imaginad yo. Mi padre se compró un coche rojo, el primero de su vida, pero lo recuerdo poco.

Era un niño aún muy nervioso, hiperactivo e inquieto, además de cabezota e insistente, si quería algo o creía que lo merecía, buscaba la forma de conseguirlo, y si no lo recibía, lo robaba, así sin más. Tenía pocos dientes, era un mellado, no iba a la guardería aún, mis padres prefirieron que me educase los primeros años en casa y ya iría más tarde. Mis dibujos favoritos eran Barrio Sésamo y El Chavo del 8. También era un apasionado de los VHS, pero todavía no tenía muchas películas, mi inmersión en el mundo Disney estaba por llegar. Era un niño muy fotografiado, siempre el objetivo de todo tipo de cámara y de todas las marcas, incluso me llevaban a estudios de fotografía para que me hiciesen reportajes. Mi madre empezaba a modernizarse y a cambiar de look cada cierto tiempo mientras mi padre estaba muy ausente en mi vida, ya que hacía vida en la casa mientras yo la hacía en mis sueños más profundos. Me llevaban demasiado a la peluquería. La tata era la persona de mi familia que más cosas y juegos me enseñaba, cosa que me ayudó a aprender y conocer el entorno con bastante rapidez. Mi madre no hizo muchas amistades con la gente del bloque ya que yo era aún pequeño y necesitaba atención, pero sí podría decir que con quien mejor se llevaba era con la madre de Luisa, ni idea de su nombre.

Ya tenía pediatra asignado, el cual se llamaba Ocaña, tengo recuerdos muy nublados de mi bisabuelo y aunque lo vea en las fotos y sé que lo conocí, es como si sólo hubiese estado presente mi bisabuela y no él, creo que en toda mi vida he tenido bastante ausencia masculina por parte de familiares. También recuerdo que había una chica que aparece en muchas de mis fotos de pequeño, muchas de ellas de las numerosas excursiones que hacíamos al pinar, chica a la que yo siempre la he llamado "la chica misteriosa", por no saber quién era ni nada, hasta que mi madre me desveló que era una prima de Isabel (la madre de Anabel de San Fernando).

El campo de mi abuelo estaba siendo reformado, y la disposición de las habitaciones era bastante diferente a la actual. Esto lo sé porque hay un vídeo VHS del campo, en el que se puede observar también que me encantaba montarme en la carreta y que me llevasen a sitios montado en ella, no he perdido la afición por ser copiloto y viajar con alguien que me enseñe cosas.

Era un aficionado a comer yogures, unos dos o tres al día, sin embargo, odiaba el hígado de pollo o la comida que contuviera mucha carne, también prefería la fruta mil veces antes que la verdura. Me encantaban los insectos y bailar, creo que eran mis mayores aficiones además de jugar, dibujar y escribir en mi pupitre y los tente.

Creo que sólo conservo un zapato pequeño de ese año y un vídeo de mi segundo cumpleaños, en el que salen niños del bloque y yo comiendo chuches en vez de tarta, cosa curiosa, ya que en la actualidad prefiero una bolsa de chucherías a cualquier cosa de repostería, mundo gastronómico que me es un poco indiferente y no me entusiasma demasiado.

28 dic 2013

2013: El regalo de cada año

Una de las entradas más populares de este blog fue la del pasado 28 de diciembre, en la que felicité y agradecí a todas esas personas que fueron dignas de mencionar en mi 2012, podéis verla aquí.

Este año tampoco podía faltar, sabiendo de antemano que hay salidas, entradas y cambios textuales en cuanto a las personas mencionadas, aun así, es lo mínimo que os podría regalar alguien como yo, así que me repito, va por ustedes:

Miguel Ángel Bolaños Bello: "Ik hou..." La persona que más tiempo ha pasado conmigo en todo el año, casi una 3/4 parte de éste si no contamos las horas de sueño. No habría sido 2013 sin él ya que él ha sido mi 2013, me ha ayudado, consolado, pegado bofetadas, llevado a la playa, me ha invitado a helados, hemos ido a pueblos, Ikea, a la Torre del Puerco, en un mes nos vamos a Madrid y las miles de cosas que nos quedan por hacer. Escribiría líneas y líneas sin parar para compensar las que me comí el año pasado, pero aquí están. Si sólo pudiera regalar un GRACIAS enorme y luminoso a una persona, sin dudarlo ya sé a quién se lo daría.


 Pongo: Voy a repetirlo siempre, moriste porque tenías el corazón demasiado grande y ya no aguantaba en ese cuerpo tan pequeño. Yo sería plenamente feliz si todo el mundo me tratase la mitad de bien que tú lo hiciste conmigo, y aunque éste sea el último año que hayamos pasado juntos, no te olvidaré en ninguno de los venideros, eres lo mejor.


 Aquellos seres peludos: Voy a ponerlos antes que todas las personas, y os vais a joder porque son mucho mejor que vosotros, el primero que llegó este año fue ese hámster ruso que no se puede mantener en pie por lo gordo que está, Tatú, luego llegó Pica, el más pequeñín del grupo, y el último roedor, Trébol, una vida muy corta al igual que su colita, descansa en paz, luego las encantadoras Lola y Luna y el obediente Aquiles, y por último los preciosos felinos de Cádiz, Tortelini, Aria, Artión, Luke y Gregorio.




• Bárbara Guerrero González: También conocida como Barbi, Churruca, Caoba, Pelirroja tú zabe y Chunga, quién me iba a decir que iba a compartir tantos momentos bonitos con esta mujer, ¿qué momentos bonitos ni coño? Gilipolleces a más no poder y risas desencajadas. Hemos compuesto canciones, pillado autobuses sin saber a dónde iban, bailado por las calles, comido hasta vomitar y reír, que es lo importante, no hay persona más cómica ni graciosa ni divertida ni ni ni... eso, que a ver si baja ya que quedamos a y cuarto y son y media ya, además, junto a ella también he compartido muchos momentos con la hipster surfera rompecorazones de Stella, la cual aunque se cambie el nombre a Estela y el de twitter y diga que no le gustan las ranas, sigue siendo mi hija pequeña preferida, tampoco podría olvidar a esa señorita enamorada de mi oreja, Celeste, ni a la persona que a pesar de que no se entera de ná, posee un nombre precioso y muy valioso, y ése es Juan Felipe Candelo Colorado.



• Anlu: Un año bonito y memorable, aunque sólo sea para mí, me es suficiente. Hemos aprendido mucho de la vida y uno del otro, y mi intención no ha sido nunca echar por tierra todo el año, sino dejar de estirar un chicle que había perdido su sabor, no te pido que deba estar yo en ella, es más, sin mí todo es más fácil y te has quitado un buen peso de encima, pero sólo quiero que cumplas la promesa que me hiciste el día que te fuiste, y es que seas muy feliz en tu nueva vida.
Palabras claves de este mensaje: Gamba-langostino, sepso, ¿qué Rubén?, siempre caracol, 21, más de atrás que de delante, eso es Marruecos, Borja Mari, hecescuetes, homosensual, adiós o hasta luego caracola.



• Pau: Nada, año tras año sigues siendo mi hermana, pero porque venimos de la misma bolsa escrotal, nada de ñoñerías aquí, que se te pase la edad del pavo, que te quiero mucho y bla bla bla, luego cabe mencionar a Álvaro, que paradójicamente lo conocí por el conejo de mi hermana, a ver si jugamos a la Wii ya, y Mer, que a pesar de estar más loca que un cincel es para mí la mejor amiga que puede tener mi hermana.



• Marta: Que conste que separarte del resto de Cádiz ya es una mera señal de aprecio por mi parte (que bien hablo, que se note que somos filólogos). Jamás pensé que llegaría a este punto con una compañera de piso, jamás pensé que me haría amigo de un elefante que escucha música indie en moto y toma chocolate para adelgazar, jamás pensé que mi convivencia con ella fuera a ser tan genial, jamás pensé que aún quedan seis meses para disfrutarla y jamás pensé que la querría tanto.



• Ángel: La sorpresa del año, un amigo inesperado, con una forma de conocernos inesperada y un mero hecho de que nos hemos convertido en poco tiempo en grandes amigos inesperado. La verdad es que me has ayudado más de lo que crees y nos lo hemos pasado muy bien, así que creo que estoy siendo un buen candidato a amigo, porque claro, aún soy un proyecto de amigo, ¿no?



 David: He de admitirlo, sólo lo he visto un día en todo el año, pero David y yo nos conocimos hace siete años y es el único, repito, único amigo que se ha mantenido desde la infancia. De Portugal se desplazó a Chiclana, de Chiclana a Conil, de Conil a Vejer y por último se volvió a Portugal, por lo que le perdí la vista, pero este año se pasó por Jerez y no dudamos en vernos y pasar un día genial, no hemos perdido la chispa como amigos y seguimos siendo unos frikis de Pokémon que se enfandan cuando el otro quita el cable link, ¿qué hay mejor que eso?


 Aquellos de la Morería: Una pena que tuviese que cerrar uno de los poco locales en Chiclana en los que estaba a gusto en el cien por cien de los sentidos, pero bueno, lo importante es los lazos que he estrechado allí y lo que he disfrutado con los conciertos de Bea y Favie y las Fondues que tanto le encantan preparar a ella. No me olvido del que se llevó la rifa de Navidad, se fue por tabaco a Algeciras y no volvío, Juanma, de Brown, el sobrino que toca genial, la encantadora hija Virginia y un largo etcétera de buena gente que he conocido allí, que sepáis que sin vosotros, esto ya no es lo que era.


 Cai por la madrugá: Bendito el día que decidí irme a vivir a Cádiz, cada día que paso allí lo agradezco más, pero sobre todo es porque si no lo hubiera hecho, no hubiera podido conocer a Laura, la nigga levantina, con V de Veyonsé, si le dais alcohol apartadla de objetos punzantes y sillones, ni tampoco a Manu Frusciante, el chico que conquistó mi número Pi, que hace que mi vida sea una ecuación y que si morís sin conocerlo vuestra vida será una incógnita no despejada. Y no creáis que me olvido de Pau, la oveja que no sabe de qué color es su lana, María la que quiere mohá, Nuria, la que es como Laura pero más pequeña, Jony Wolfestain, ese chico que me enseñó Cádiz en tres días y con el que me lo pasé tan bien, los Salchipapas y Alex, el polvorón del Shakespeare, que a pesar de todo le he cogido hasta cariño, pero shh.


 Chupifilólogos de UCAlandia: En realidad los Chupifilólogos son otro sector de la facultad, la mayoría de los que voy a mencionar son del sector de los apestados de la UCA, así los llamo yo, entre los que me incluyo; Irenne, la mama de los homosexuales, no se puede acabar la carrera sin ser amigo de esta señorita tan activa y que la tiene como una hormigonera de dura y grande, Suzu es todo amor y cordialidad, al menos para mí, es el que más me alivia verbalmente hablando dentro de la facultad, François fue mi compañero en el juego de Alemán y el que me tiene como consejero matrimonial, rima y todo, Jose Scarlet es el que se estaba ganando mi amor hasta que perdió el bus a Gibraltar, Edu es mi sombra y yo la suya en la facultad, inseparables siempre que no nos quedemos en casa durmiendo en vez de ir a clase, Patri es como la loca de los gatos, ¿la conocéis?, pero con pingüinos, Rubén es el que me lleva a ver películas y romerías los miércoles, un buen tipo, quiero seguir conociéndole, Zoe es la persona más borde que haya podido entrar en la facultad, pero acaricia y dibuja bien, así que aprobada, Lily es la que me hace muecas en Alemán, Nao es menos borde que Zoe y más sensata que Suzu, y como el equilibrio es importante, vale mucho la pena conocerla, María Morales sigue siendo la roja cartapacia pero que también nos traicionó por no ir a Gibraltar y Carmen una jerezana pura de los pies al piercing, digo... a la cabeza.


 Aquellos que no puedo tocar: Este año son menos, ya que no he tenido la misma vida virtual que en otros años, aún así algunos cabe mencionarlos, como por ejemplo Jackeline Martí, que olvidando todo lo anterior, borrón y cuenta nueva, un buen perdón a tiempo y nuestra amistad recuperada, ojalá viviéramos más cerca ya que sigo pensando que eres indispensable en mi vida y espero que algún día vengas para acá, que tienes hogar, comida y calor humano, Dennis... qué cojones, yo te llamo Sukyllo, el año pasado hablamos mucho más que éste pero bueno, cada uno tenemos nuestras vidas y sigo creyendo que eres Miki caca oc, genial y esas cosas, a Nestor Canay le podría decir lo mismo que el anterior, con que cada año nos recordemos que estamos bien y nos mandemos besos y saludos en la distancia, me es suficiente, Cristian García iba a ser mi compañero de piso en Cádiz, pero al final no quiso el destino, me gusta que sigamos hablando, al igual que con Álvaro Scandolara, el destino nunca ha querido que nos conociésemos pero bueno, nos tenemos en Facebook y no perdemos el contacto y las charlas de vez en cuando, que es lo importante.


Y para finalizar... se abre el telón:

 Indiscretos: Apuntarme a Teatro ha sido una de las mejores cosas que he podido hacer este año, y es que le debo a Juan el empeño que está poniendo para que esto salga bien, que aunque él no lo vea, valoramos mucho lo que hace y desde estas palabras y en nombre de los miembros del grupo te decimos que eres el dire más chachi y... sexy que podríamos tener. ¿Y por qué no? Voy a mencionar a todos los del grupo, y voy a empezar por Lucía, pequeña y adorable a más no poder, es con la que mejor he congeniado en el grupo, Alejandra es la más fatiga junto a mí, ya que vamos a los dos grupos de la semana, queremos teatro en las venas, Iván es mi mayor confesor y el único que sabe mis verdaderas raíces jerosolimitanas, Marina es la que me da abrazos y mimos, la más tímida de todos desde mi punto de vista, Flavia es una belleza italiana bastante divertida, esta chica rompe con la estética del erasmus aburrido, tímido o que sólo quiere fiesta y beber, Lucía Guidorizzi, otra italiana que me dará muchísima pena no verla en el grupo cuando vuelva a Bolonia, las dos Cristinas, una cordobesa y otra isleña, Elena Santos es la más charlatana y más dinámica, se le ve entregada y eso me gusta, creo que poco a poco llegaremos a ser grandes amigos, Alicia no para de toser, Bárbara es la más friolera de... ¡esta entrada!, por lo menos, Fernando el que entró sin apuntarse, es de San Fernando, de ahí su nombre, de la ciudad eh, Jara la que nos hizo fotos y la que volverá a hacerlo más veces, a que sí, Rebeca es la que siempre hace de psicópata, Emma la que sin planearlo ha entrado en la lista del año pasado y en ésta, ¡eres grande pequeñaja!, Eva la que era mi mujer pero me puso los cuernos, o mi acompañante amante en el cine que en realidad era mi suegra, no no, la que en el ascensor... no, ella no estaba, ¡ah! ¡es una pera!, Chari y Toñi son las que se sincronizan para ir poco e ir sólo cuando yo no puedo ir y Patri es a la que le dijimos adiós con el corazón porque con el alma no podíamos porque se tuvo que ir.


Y hasta aquí, cierro el telón, hasta el año que viene (o no), me acuesto temprano que en unas horas celebro mis 19 años y me despido con una frase de una canción: "Thank god for mom and dad, for sticking two together, 'cause we don't know how".