¿Nunca os habéis replanteado cómo se siente un cuchillo que quiere ser abrazado? Hay que girarlo y ponerlo al revés para abrazar el mango, ya que de la otra forma, te cortas. Imagina que tienes que hacer el pino y que te abracen por los pies cada vez que quieras un abrazo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario